Irán sube el tono y responde directo a Trump: “No llames acuerdo a tu derrota”. El mensaje, lanzado por el Ejército iraní, desmiente cualquier narrativa de negociación favorable y deja claro que, desde Teherán, las declaraciones de la Casa Blanca son puro ruido mediático en medio de la escalada.
Además, el comunicado no solo rechaza el diálogo, sino que también marca postura en el terreno económico. Según las fuerzas iraníes, ni las inversiones ni los precios de la energía volverán a la normalidad hasta que su control sobre la estabilidad regional sea reconocido. En este contexto, el Estrecho de Ormuz sigue siendo la carta más pesada en juego.
Por su parte, Trump insiste en que hay avances e incluso habla de un posible acuerdo, aunque Irán solo admite contactos indirectos y niega cualquier negociación formal. Así, más que un acercamiento real, lo que se ve es un choque de narrativas: diplomacia vs. presión, mientras el conflicto sigue impactando mercados y tensando el tablero global.


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