Algo raro siempre está pasando en las pinturas de Minyoung Kim (@mykeeem). Sus gatos negros jalan manteles, aparecen detrás de cortinas, juegan con cuchillos o se esconden en reflejos para romper escenas aparentemente normales. Entre humor, superstición y pequeños detalles absurdos, la artista convierte al gato en el cómplice perfecto para hacer que lo cotidiano se sienta un poco extraño.

