El papa León XIV (pontifex) se metió de lleno al debate sobre arte e inteligencia artificial. Durante un encuentro con artistas en el Vaticano, aseguró que existe una diferencia fundamental entre una obra humana y aquello generado por una máquina: “Los algoritmos carecen de la chispa de lo humano”. Su mensaje a los creadores fue todavía más directo: “La Iglesia los necesita”.

