Le volvió a llover sobre mojado a la estatua de Felipe Calderón, y esta vez no fue un árbol. Extrabajadores de Luz y Fuerza llegaron a Los Pinos y golpearon la figura hasta arrancarle la cabeza durante una protesta relacionada con la extinción de la empresa en 2009. La estatua ya llevaba más de un año en el suelo después de que un árbol la derribara.

